miércoles, 9 de febrero de 2011
jueves, 3 de febrero de 2011
Enero "nómada".
Puede que sea una de esas notas extensas en las que trato de hacerte entender mis sensaciones. Pero voy a tratar de ser explícita.
Mi Enero no comenzó como cualquier otro y más aún encontrándome en un país totalmente ajeno. ¡Bem vindo 2011!... Sí, así es. En Brasil, 00:00 horas, un blanco que apaciguaba lo oscuro del mar, unos Smirnoff Ice para brindar, un beso que me hizo volar... todo eso, para recibir un año que, personalmente, el horóscopo chino, me lo tira a la mierda. Pero no importa, todo se logra con esfuerzo y dedicación, ¿no?.
Es por eso que en estas vacaciones me esforcé. ¡Claro! Intenté levantarme un par de días antes del almuerzo y fueron realmente intentos fallidos; puse la mayor atención a cualquier pequeño discurso en portugués (lo hice), pero también fallé. Creí que era un idioma entendible, pero si me hablás aproximadamente 140 palabras en un minuto (vale la hipérbole), es muy dificil entenderte, garoto.
Pero pasaron los días y la fuimos remando (literalmente). Nos fuimos en Kaik hasta una isla cercana. Y los bíceps latían a pleno después de semejante paseo. Nos encontramos con palabras familiares en nuestro entorno pero con un significado totalmente diferente. Para agregar una hazaña extrema más, hicimos Sandboard en Praia dos ingleses.
Brasil... atardeceres de la mano, besos a escondidas, mucha caipiroska y poca agua.
Brasil... baño sin videt, jugos de uva, frutas exóticas.
Brasil... un viaje laaaaargo, felpón en mano.
¿Enero nómada? (¡pero qué le pasa a ésta!)
Sí, nómada. De aquí para allá, moviéndonos en grandes tribus...
Pasamos de la playa a la piscina, del clima tropical al clima "san pedrino" (lluvia intensa todo el mes).
Pasamos de cuchetas de madera, a otras de cemento. Pasamos de un baño sin videt, al trono triunfal. ¡Y después la tecnología es la que avanza!
De aquí para allá. Lástima que no pude poner Enero Tilcareño, pero Enero Nómada es el nombre perfecto para las vacaciones perfectas.
Mi Enero no comenzó como cualquier otro y más aún encontrándome en un país totalmente ajeno. ¡Bem vindo 2011!... Sí, así es. En Brasil, 00:00 horas, un blanco que apaciguaba lo oscuro del mar, unos Smirnoff Ice para brindar, un beso que me hizo volar... todo eso, para recibir un año que, personalmente, el horóscopo chino, me lo tira a la mierda. Pero no importa, todo se logra con esfuerzo y dedicación, ¿no?.
Es por eso que en estas vacaciones me esforcé. ¡Claro! Intenté levantarme un par de días antes del almuerzo y fueron realmente intentos fallidos; puse la mayor atención a cualquier pequeño discurso en portugués (lo hice), pero también fallé. Creí que era un idioma entendible, pero si me hablás aproximadamente 140 palabras en un minuto (vale la hipérbole), es muy dificil entenderte, garoto.
Pero pasaron los días y la fuimos remando (literalmente). Nos fuimos en Kaik hasta una isla cercana. Y los bíceps latían a pleno después de semejante paseo. Nos encontramos con palabras familiares en nuestro entorno pero con un significado totalmente diferente. Para agregar una hazaña extrema más, hicimos Sandboard en Praia dos ingleses.
Brasil... atardeceres de la mano, besos a escondidas, mucha caipiroska y poca agua.
Brasil... baño sin videt, jugos de uva, frutas exóticas.
Brasil... un viaje laaaaargo, felpón en mano.
¿Enero nómada? (¡pero qué le pasa a ésta!)
Sí, nómada. De aquí para allá, moviéndonos en grandes tribus...
Pasamos de la playa a la piscina, del clima tropical al clima "san pedrino" (lluvia intensa todo el mes).
Pasamos de cuchetas de madera, a otras de cemento. Pasamos de un baño sin videt, al trono triunfal. ¡Y después la tecnología es la que avanza!
De aquí para allá. Lástima que no pude poner Enero Tilcareño, pero Enero Nómada es el nombre perfecto para las vacaciones perfectas.
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