martes, 30 de noviembre de 2010

Crónica de una Massacre anunciada.

La locura se ha poseído en mí. Mi corazón empezaba a latir con más rapidez que de costumbre. En mi mente sonaban las Invasoras Amazonas. Detrás de mí podía ver zombies… me siguieron hasta llegar al lugar. Al mismísimo Marte.
Pactado a las 23:00 horas, hecho realidad a la 01:00, “la Reina de Marte” salió con sus calzas animal print y con sus muñecos característicos. Se presentó cantando “Plan B: Anhelo de Satisfacción”. Pasó visitando a Sofía, la súper vedette… A Kristina, la viuda, a Maggie , a los zombies que me siguieron hasta ahí, a las balas somníferas…
Para mí era un sueño, era uno de esos fantásticos. En los que distintos seres se poseen y entrás a un mundo paralelo, uno de esos mundos en los que hay vitaminas, minerales, sexo y liberación mental. Y entrás y es todo maravilloso… ahí no hay problemas, ni tristezas, hay guitarras, mucho rock, y amigos para compartir. Te olvidás de todo. Es como el famoso “ quiero que pare el tiempo acá” y sentís que todo es perfecto, que no hay nada para corregir ni nada porque preocuparse. No hay nada más lindo que disfrutar de esto… y lo hice.
Te busqué en todos los rincones. Rogué a uno de esos seres extraños poder acercarme a vos… La Reina de Marte. Estabas tan cerca y a la vez tan lejos. Pude verte y no tocarte, pude oírte y sentirte.  Pude absorber esa rebeldía y ambigüedad en tus palabras sagradas. No podía ser más perfecto.
Hasta que entré a tu planeta, donde vos vivís, me acerqué más a ese rojizo y sinuoso Marte… y después te ví. Esta vez fue de cerca. Pude decirte cuánto te apreciamos en la Tierra, pude congelar el momento con algo digital, me dibujaste un skate y dejaste tu sello  en mi pasaporte a ese mundo que ya extraño. Nos despedimos cósmicamente y bajé en una nube.  La Octava Maravilla, como defino a este momento divino.

Con muchas más palabras que decir…

martes, 2 de noviembre de 2010

Noviembre...

“¿No me ves? ¿No escuchás? Ya es Noviembre y todo huele mal…”, inmortalizó Shaila.
Pero si hablamos de este mes… ¡A mí no me huele nada mal! (Y no es solo porque en 10 días llega “esa cosa de locos”).
Es más, huelo arte, música, amor, siento esa fragancia que no sé si vos sentís. Pero es una alegre…Don’t worry! Be happy!
No es que tenga nada en particular, pero Noviembre ¡te siento diferente!
Y es entonces que pienso: “Puedo empezar por cambiar algo, por comprarme cosas nuevas, por desordenar lo ordenado y por no leer ESOS libros. Puedo comenzar por cambiar lágrimas por sonrisas, por no darle importancia a lo que no me importa, por preocuparme en querer a los que me quieren, por hacer feliz al que me hace feliz… ¡TODOS podemos empezar por algo!
Y hoy no sé por donde empezar. Si cambiar mi color de esmalte de uñas (lo cambié 2 veces en la semana), si comer mas gomitas, si empezar ESTE LUNES el gym, si dejar de bajar discografias, si conocer otra nueva rama del rock, si encontrar un nuevo acorde, si callarme de una vez por todas, si estudiar un poquito (pero un poquito no más) si dejar de esperar tan ansiosamente los 365 días con él…
Y me dan ganas de vacaciones… de no tener por dónde empezar. De que todo sea esmalte de uñas, gomitas, discografías, música, rock, acordes, locura y no silencio, y que sean libros pero no de ESOS. Y, absorberme en una buena dosis de él.
Y es así que ¡TE QUIERO, NOVIEMBRE! Porque estás cerca del “no saber por donde empezar”, cerca de Diciembre, que para muchos es sinónimo de vacaciones… Te quiero porque a pesar de que si supiste por dónde empezar (empezaste hace dos días), me inspiraste a analizarte.
Esto es como una carta, ¿eh? Tomalo así, porque loco, ¡sos un mes entero! Y todas las cosas que pueden pasar en 30 días…
Noviembre, "¡Envolveme, por favor!"